Desde los primeros sorbos en Arabia hasta las tazas humeantes de las cafeterías modernas, el café ha marcado un antes y un después en la forma de comenzar el día. Más que una bebida, ha sido motor de encuentros, símbolo de energía y pieza clave en la evolución del desayuno. Su historia atraviesa siglos y continentes, acompañando la transformación social, económica y cultural de las mañanas. Hoy, el café no solo despierta cuerpos, también despierta tradiciones, conversaciones y nuevas maneras de entender la primera comida del día.